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peru.travel
Thursday, August 13, 2020
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En el corazón de los Andes cusqueños, en el distrito de Ocongate (Cusco), un majestuoso apu luce imponente sobre el resto de las montañas que conforman la Cordillera de Vilcanota. Con sus 6384 m s. n. m., Ausangate es el quinto nevado más alto del Perú y es considerado el más representativo de la región. Su tamaño es tal que se puede ver incluso desde la Fortaleza de Sacsayhuamán, muy cerca del centro de la capital cusqueña.
Ausangate está rodeado de extensos y luminosos lagos de color turquesa como el Sibinacocha, así como de bosques de piedras, glaciares y vastas planicies que impresionan por su mágico paisaje. Llegar a la cima del Ausangate implica un recorrido de 5 días y 4 noches a lo largo de 70 km, por lo que es considerada una de las rutas de trekking más desafiantes de los Andes. Sin embargo, durante la caminata, el viajero es testigo de increíbles postales: montañas multicolores, rebaños de alpacas y acantilados desérticos que en conjunto generan una experiencia al aire libre increíblemente hermosa de principio a fin.
Desde la primera expedición en 1950, al mando del italiano Piero Ghiglione, muchos exploradores y senderistas han intentado conquistar la cima del Ausangate. No fue sino hasta tres años después, cuando una expedición alemana logró la ansiada meta al escalar la montaña por su ladera sur. Posteriormente, se fueron abriendo nuevas rutas para que el ascenso sea más llevadero y menos dificultoso.
La leyenda de los hermanos Ausangate y Salcantay
Cuenta la tradición inca que Salkantay y Ausangate eran dos hermanos que vivían en Cusco. Luego de una terrible época de sequía, ambos se aventuraron en tierras extrañas para salvar al pueblo de la crisis. Salkantay se fue para el norte y encontró la selva, y allí, el amor prohibido de Verónica; en cambio, Ausangate se fue al sur, al altiplano, y en ese lugar halló gran cantidad de alimentos andinos, como carne de camélido, maíz y papa, que envió a la población.
La comunidad de Chillca, conformada en su mayoría por agricultores y pastores de llamas y alpacas, es conocida como la guardiana de estos hermosos parajes. Todos los años en las faldas de la montaña se celebra la fiesta de Qoyllur Ritti -"nieve de estrella" en quechua- antes de la fiesta del Corpus Christi, durante la cual miles de personas peregrinan hacia el templo de Sinakara donde yace la pintura del Cristo crucificado grabada sobre una roca. Esta peregrinación ha sido denominada Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad en 2004.

Cuenta la tradición inca que Salkantay y Ausangate eran dos hermanos que vivían en Cusco. Crédito: Daniel Silva / PromPerú.
¿Cómo llegar?
Existen dos maneras para llegar a la montaña: por operador turístico o por cuenta propia. Si deseas viajar por tu cuenta, puedes tomar un transporte desde la ciudad del Cusco hacia la localidad de Tinki, con una duración de 3 horas de viaje. Luego, debes tomar otro que te lleve hasta el poblado de Pacchanta. Desde allí, parte la mayoría de caminatas y rutas.
Por otro lado, también puedes contratar el servicio de una agencia de viajes. Se trata de la opción más aconsejable, pues la empresa se encarga de tu seguridad y te asistirán en cada momento; solo asegúrate de que sea un operador autorizado para realizar turismo de aventura.
Fuentes: Turismo ipe / Y tú qué planes / Andean Lodges / Cusco Vacations
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