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peru.travel
Wednesday, July 21, 2021
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Las leyendas son parte del imaginario colectivo de una sociedad y la región de los Andes peruanos no es la excepción. Al contar con un importante legado cultural, las tradiciones y creencias andinas han dado paso a historias místicas que perduran hasta la actualidad.
Sapos gigantes, duendes mineros, criaturas de 2 cabezas, romances entre princesas y plebeyos; muchos de estos relatos giran en torno a personajes tanto reales como fantásticos que toman toda clase de escenarios naturales: lagunas, montañas y ríos. A continuación, descubre algunas de estas historias y déjate atrapar por su magia y misterio.
Huascarán y Huandoy
Esta leyenda, una de las más conocidas de la región andina, narra la historia de un amor prohibido entre una joven princesa y un humilde plebeyo ocurrida en el pueblo de Yungay. Allí, vivía el dios supremo Inti en compañía de su hermosa hija, Huandoy. El padre tenía la ilusión de encontrar a alguien con quien casar a su heredera por toda la eternidad, pero no podía ser cualquier persona; debía ser -al igual que él-, un dios con poderes.
En la localidad, vivían muchos hombres de bajos recursos, de los cuales, uno llamó la atención de Huandoy. Se trataba de un humilde joven llamado Huascarán que, si bien no era un dios, sus comprobadas valentía y fortaleza sedujeron a la princesa. El amor fue correspondido y ambos se enamoraron perdidamente. Al enterarse del romance, Inti no estuvo de acuerdo con la unión y le pidió a su hija que no se case con el aquel hombre, pero Huandoy desestimó las peticiones de su padre y contrajo nupcias con el joven plebeyo.
Al saber de la noticia, el dios, lleno de ira, decidió castigar a ambos condenándolos a vivir separados por siempre. De pronto, tanto Huandoy como Huascarán, empezaron a sentir mucho dolor en sus cuerpos mientras observaban cómo sus músculos se llenaban poco a poco de tierra, convirtiéndose luego en dos grandes montañas de granito.
No contento con la venganza, el dios Inti los cubrió de infinita nieve con el fin de enfriar el ardiente romance y ubicó entre ambos un profundo valle para que nunca lograran juntarse. Según el desenlace de la leyenda, ambos nevados lloran durante largas temporadas al no poder estar juntos. Sus lágrimas, convertidas en hielo y nieve, descienden por toda la cordillera para unirse en una laguna de color turquesa, conocida como Llanganuco.

Esta leyenda, una de las más conocidas de la región andina, ocurre en el pueblo de Yungay. Crédito: Shutterstock.
El Muki o el Duende minero
Otra de las leyendas más populares de los Andes del Perú es la que cuenta la historia de una pequeña criatura, de nombre Muki, muy temido por recoger a los niños que no han sido bautizados. Según el relato, se trataba de un duende enano cuya cabeza estaba unida al tronco, y que llevaba cabellos rubios y una extensa barba canosa. Lo particular de este personaje es que generalmente merodeaba las zonas mineras, escondiendo las herramientas y minerales de los trabajadores.
Cuenta la leyenda que un día, en una mina cerca de Pucayacu (Huánuco), uno de los hijos de un trabajador desapareció misteriosamente. El padre, preocupado por el hecho, salió en su búsqueda, recorriendo todos los rincones del pueblo. Tras varias horas, logró encontrar a su hijo quien se encontraba jugando con piedritas junto a otro niño.
La felicidad del minero no duró mucho, pues, mientras se acercaba, se dio cuenta que aquellas piedras eran en realidad pequeñas pepas de oro y que el otro niño era el temido Muki. De inmediato, el hombre agarró su correa, ató a la criatura y lo encerró en un baúl. A cambio de su libertad, el duende le dio un cofre de oro para poder escapar. Después de unos días, el niño enfermó gravemente adquiriendo una piel muy pálida, por lo que el padre lo llevó a una iglesia para que sea bautizado.

El Muki es muy temido por recoger a los niños que no han sido bautizados. Crédito: Shutterstock.
Pishtaco o el Demonio de los Andes
Es conocida por las localidades andinas como una de las leyendas más terroríficas que se conocen hasta la actualidad. Tiene como personaje principal al pishtaco, un asesino en serie cuya figura ha sido representada como un hombre vampiro, aunque existen versiones que lo encarnan de distintas apariencias.
Su nombre proviene de la palabra quechua pishtay que significa "cortar en tiras" y no es de extrañar que este ser maligno utilizara esta macabra técnica para asesinar a sus víctimas. Según cuentan los pobladores, al pishtaco se le atribuía una especie de poderes sobrenaturales que usaba para agredir violentamente a quienes tenían la desdicha de cruzarse con él; incluso, se dice que gustaba de alimentarse de carne humana, extrayendo la grasa corporal y la piel de los cuerpos para luego comercializarlas.
La única manera de salvarse ante un encuentro con este siniestro personaje era utilizando el reflejo de un espejo, pues, según relatos de testigos, el demonio andino no soportaba observarse a sí mismo, causando que huyera velozmente.

El pishtaco es un asesino en serie cuya figura ha sido representada como un hombre vampiro. Crédito: Shutterstock.
El sapo de piedra
Se trata de una leyenda que fascina por el atractivo natural ubicado en la ciudad de Pasco -región central de los Andes peruanos-, el cual está relacionado con esta sorprendente historia. Cuenta el relato que hace muchos años en esta localidad vivía una anciana que cosechaba las papas más grandes del lugar. Una noche, mientras la mujer dormía, un enorme sapo ingresó a la granja y empezó a devorar los tubérculos que se encontraban listos para ser extraídos.
Tras despertar por los sonidos que provenían del exterior, la anciana enfureció y lanzó un hechizo con gran fuerza que hizo volar todo lo que se encontraba a su paso, incluyendo al animal que quedó prendido sobre una enorme roca. Tras la tormenta, se pudo observar que el sapo quedó convertido en una figura de piedra, la cual permanece hasta hoy, siendo un destino turístico muy visitado.

Se trata de una leyenda que fascina por el atractivo natural ubicado en la ciudad de Pasco. Crédito: Shutterstock.
Fuentes: Canal Ipe / Correo / Psicologia y mente / Más leyendas
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