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Friday, August 6, 2021

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¿Sabías que todos los años se celebra en Cusco una de las festividades religiosas más importantes de todo el Perú? Cada junio, miles de personas entre peruanos y extranjeros se congregan en las principales calles de la Ciudad Imperial para rendir homenaje a diversos santos y vírgenes de la Iglesia Católica en el tradicional Corpus Christi. Se trata de la máxima expresión de la religiosidad cusqueña que combina alegría, color, danza y música, y que ha sido declarada en 2004 como Patrimonio Cultural del Perú.

Si bien esta fecha se celebra desde la llegada de los conquistadores españoles en el siglo XVI, sus inicios se remontan a la época del Tahuantinsuyo. A continuación, conoce más sobre este y otros datos que no sabías de esta emblemática manifestación religiosa y cultural, y anímate a vivir esta experiencia que sin duda te llenará de emoción.

Una historia que nace desde el incanato

Durante la época del Tahuantinsuyo los incas realizaban cada año masivas procesiones de las momias de sus difuntos por los alrededores de la ciudad cusqueña. Estas eran personas que en vida tuvieron un alto estatus y que, tras fallecer, sus cuerpos eran muy bien cuidados por los núcleos familiares o ayllus. Sin embargo, todo cambió con la llegada de los españoles; ellos, al ver esta práctica, la consideraron como pagana por lo que decidieron transformarla cambiando los cadáveres momificados por figuras de vírgenes y santos católicos.

Según cuentan cronistas de la época, durante las procesiones los incas ocultaban a sus momias por debajo de las esculturas a fin de no perder sus sagradas costumbres. Con el tiempo, la ceremonia dio un giro importante y creó una nueva tradición: los cuerpos momificados fueron reemplazados por efigies religiosas, los núcleos familiares dieron paso a los nuevos cuidadores: las iglesias, y empezó a conocerse como la “Celebración del Corpus Christi”, nombre que continúa hasta la actualidad.

Dos días de fervor y espíritu religioso

La festividad comienza un día antes de la fecha central con la famosa "Entrada", nombre que se le da a la ceremonia de ingreso de los 15 patronos y patronas de toda la ciudad. En una masiva procesión, las figuras ingresan a la Plaza de Armas acompañadas de danzas y música local. Todas, levantadas en andas, inician recorridos desde sus respectivas iglesias ubicadas en distintos puntos de la ciudad para finalmente ser llevadas a la Catedral, donde permanecen en el interior hasta el día siguiente.

Llegado el día central, se llevan a cabo desde muy temprano misas en conmemoración a los diversos santos y vírgenes y luego, un Te Deum, a cargo del arzobispo del Cusco. Posteriormente, se da inicio a la procesión principal en la Plaza de Armas. Vestidos con elegantes bordados de oro diseñados por artesanas locales, las 15 figuras religiosas son paseadas entre la multitud en medio de oraciones y cánticos. Al final del evento, se ubican las bandas musicales que acompañan cada paso, y que son seguidas por los fieles que hacen el recorrido.

En una masiva procesión, las figuras ingresan a la Plaza de Armas acompañadas de danzas y música local. Crédito: Shutterstock.

Un homenaje especial a 15 santos y vírgenes católicos

Las figuras religiosas -en su mayoría patronos y patronas de diversos pueblos y localidades cusqueñas- son los siguientes: San Antonio de la parroquia de San Cristóbal, San Jerónimo de la parroquia del distrito de San Jerónimo, San Cristóbal de la parroquia de San Cristóbal, San Sebastián de la parroquia del distrito de San Sebastián, Santa Bárbara de la parroquia del distrito de Poroy, Santa Ana de la parroquia de Santa Ana, Santiago Apóstol de la parroquia de Santiago, San Blas de la parroquia de San Blas, San Pedro de la parroquia de San Pedro, San José de la parroquia de Belén, Virgen de la Natividad de la parroquia de Almudena, Virgen de los Remedios de la iglesia de Santa Catalina, Virgen Purificada de la parroquia de San Pedro, Virgen de Belén de la parroquia de Belén y la Virgen de la Inmaculada Concepción llamada también "La Linda" de la Basílica de la Catedral.

La festividad comienza un día antes de la fecha central con la famosa "Entrada". Crédito: Shutterstock.

Chiri Uchu: el plato emblemático del Corpus Christi

Conocido por ser uno de los platillos más representativos de la gastronomía cusqueña, el Chiri Uchu acompaña las celebraciones del Corpus Christi siendo muy demandado por el público asistente. Consiste en una mezcla de ingredientes, como cuy al horno, huevera de pescado, gallina sancochada, cecina, alga marina, chorizos, cancha de maíz blanco, quesos, rocoto cortado en rodajas y la tradicional torreja de maíz.

Se trata de un potaje que se sirve frío y cuyo toque especial está en su ligero sabor picante, el cual encandila a comensales tanto locales como extranjeros. Así que ya sabes, si tienes planeado visitar Cusco para vivir la experiencia del Corpus Christi, no dejes de probar este exquisito plato andino como parte del ritual de celebración.

El Chiri Uchu acompaña las celebraciones del Corpus Christi siendo muy demandado por el público asistente. Crédito: PromPerú.

Fuentes: Perurail / Cuscoperu / Machupicchuperutours / El Comercio / Cusco.pro / Cuscofestividades.info

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