
Escrito por:
peru.travel
Monday, September 28, 2020
En esta página
Hablar sobre el Qhapaq Ñan no solo es descubrir el elevado nivel de organización que poseían los Incas, sino también comprender cómo a través de rutas y caminos pudieron expandirse sobre una de las geografías más escarpadas del mundo. Gracias a este “gran camino inca” –como es su traducción del quechua al español-, el imperio pudo ejercer el comercio y la administración de sus dominios.
Esta red vial unió todo el Tahuantinsuyo a través de los actuales territorios de Argentina, Bolivia, Brasil, Chile, Colombia, Ecuador y Perú, atravesando desiertos, zonas agrícolas, cadenas montañosas y pantanos. Todas las rutas partían desde el Cusco. La más importante de ellas es la que iba en dirección hacia Quito, actual capital de Ecuador.
Según los historiadores, el Qhapaq Ñan significó la base de la expansión política incaica, pues permitió la rápida movilización de los ejércitos y de los funcionarios estatales. Además, facilitó el transporte de valiosos recursos, como metales, conchas spondylus, madera, hojas de coca y textiles.

Esta red vial unió todo el Tahuantinsuyo a través de los actuales territorios de Argentina, Bolivia, Brasil, Chile, Colombia, Ecuador y Perú.
Crédito: PromPerú.
Tambos y puentes, piezas claves
Los tambos, recintos que eran usados como albergues y depósitos, estaban dispuestos a lo largo de los caminos para permitir a los viajeros descansar y guardar sus pertenencias. Por lo general, eran de forma rectangular y estaban divididos en varios espacios independientes. Hubo tambos de distintos tamaños: los más grandes contaban con ambientes residenciales, plazas y depósitos, y se usaban para hospedar al Inca y a su séquito. Los de menor tamaño servían de posada para los chasquis, que eran mensajeros del Tahuantinsuyo.
La construcción de puentes también fue determinante para el Qhapaq Ñan, pues gracias a estos, los incas pudieron atravesar laderas, ríos y, en general, una accidentada geografía andina. Algunas de estas plataformas se construyeron a base de piedras y otras de madera. También hubo puentes colgantes que fueron construidos con fibras vegetales, como es el caso del Q'eswachaka, considerado el último puente inca que se mantiene vigente hasta la actualidad.
Las rutas antes del Qhapac Ñan
Los incas no fueron los únicos que construyeron caminos para unir sus territorios. Muchas de las rutas que utilizaron e integraron a su sistema vial fueron construidas por las culturas que los precedieron. Según los estudiosos, estos caminos eran exclusivamente locales y unían centros sagrados o huacas con pequeños poblados.
Algunos complejos arqueológicos de la cultura Wari, como Piquillacta, por ejemplo, contaron con importantes sistemas viales. Otra evidencia de caminos preincaicos se encuentra en el valle de Moche, en la costa norte del Perú, y en Lima, donde se construyeron caminos en las dos márgenes del río Chillón, en Pachacámac, y en el valle del río Cañete. Estas vías eran atravesadas por otras que llegaban a las zonas andinas, e incluso a la Amazonía.
El camino a Machu Picchu
El tramo turístico más conocido del sistema vial es el que conduce a la ciudadela de Machu Picchu. El recorrido parte, por lo general, de la localidad de Qoriwayrachina, antiguo poblado cuyas ruinas se encuentran en el distrito de Vilcabamba. La ruta cubre una distancia de aproximadamente 45 km y seguirla toma cuatro días y tres noches.
El segundo día de la caminata es el más intenso, porque se cruza Warmihuañusca, un valle ubicado a 4200 metros sobre el nivel del mar. Esa es la parte más alta y la que demanda mayor exigencia física. También existen otras rutas con las que es posible acortar distancias y llegar a la famosa ciudadela en dos o tres días.

El tramo turístico más conocido del sistema vial es el que conduce a la ciudadela de Machu Picchu.
Crédito: PromPerú.
El escenario natural es impresionante: un paisaje lleno de bosques tropicales, acantilados desérticos e imponentes nevados como el Salkantay o Humantay, de más de seis mil metros de altura, extensas graderías trabajadas sobre las rocas, túneles de hasta veinte metros de largo y varios complejos arqueológicos, entre los que destacan Intipata, Runkuraqay e Intipunku.
Si quieres vivir la experiencia y admirar con mayor detenimiento el entorno natural del camino inca hacia Machu Picchu, los campamentos autorizados son Patallacta, Huayllabamba, Llulluchapampa, Pacamayo y Wiñayayna. Salvo entre diciembre y marzo, meses en los cuales llueve copiosamente, cualquier época es oportuna para transitar los caminos incas. Anímate a recorrerlos.
Fuentes: Catedra Unesco / Perú Info / Qhapaqnan.cultura.pe / Boleto a Machu Picchu / Patromoniomundial.cultural.pe
Síguenos a través de nuestras redes sociales
Facebook | Instagram | Twitter | TikTok | YouTube
