Marca Perú

Escrito por:

peru.travel

Thursday, November 5, 2020

En esta página

Imagina convertirte en Indiana Jones y vivir las aventuras más increíbles, sentirte un explorador de la National Geographic y descubrir tesoros ocultos o, simplemente, como buen viajero, tener el deseo de conocer lugares fuera de lo común. El Perú, al tener una diversa y singular geografía, esconde cuevas subterráneas que son unas verdaderas joyas de la naturaleza donde podrás pasar emocionantes experiencias.

Algunas son más profundas que otras y, según su proceso de formación, presentan diversas características en su interior; pero todas reúnen impresionantes paisajes en sus terrenos que cautivan a los visitantes. A continuación, te presentamos algunas de las más populares y conocidas para que experimentes, a través de sus túneles, una nueva dimensión. Coge tu linterna, ponte tus botas más seguras y alístate para la aventura.

La caverna de Quiocta

Ubicada a una hora y media de Lámud, en la región de Amazonas, es uno de los atractivos más visitados del nororiente peruano. Se trata de un conjunto de cuevas cuyo interior alberga pozos naturales, vestigios preíncas, grabados rupestres y restos óseos. Caminar por sus conductos de estilo gótico y llenos de estalactitas y estalagmitas son un deleite por donde se le mire.

Para ingresar, se debe cruzar una gruta de apenas 5 metros de diámetro. Luego, la caminata por el interior no presenta dificultades, por lo que podrás admirar todas las maravillas con total seguridad. La caverna tiene 600 metros de profundidad y alberga siete espacios bien marcados. Aquí, también, se pueden observar utensilios y cerámicas que fueron usados antiguamente por los habitantes de la cultura Chachapoyas.

Ubicada a una hora y media de Lámud, es uno de los atractivos más visitados del nororiente peruano.
Crédito: Flor Ruiz / PromPerú.

Cueva de Huagapo

Este es otro de los atractivos subterráneos más conocidos y visitados del Perú. Se ubica en la localidad de Tarma, en Huancayo, y sus 2 mil metros de profundidad la convierten en la cueva más profunda de Sudamérica. El ingreso es a través de una gruta de 20 metros que no implica mayores dificultades.

En su interior, se puede apreciar pinturas rupestres de toda clase de animales y estalactitas y estalagmitas de todos los tamaños y formas. La cueva cuenta, también, con un gran número de túneles naturales y ríos subterráneos que pueden ser transitados, pero ten cuidado con toparte con uno de los tantos nidos de murciélagos que existen en sus rincones.

Sus 2 mil metros de profundidad la convierten en la cueva más profunda de Sudamérica. Crédito: Víctor Villanueva / PromPerú.

Cueva de las lechuzas

Está situada en el Parque Nacional Tingo María, en Huánuco, y es un atractivo natural no solo muy conocido en el Perú, sino a nivel mundial. Uno de sus mayores atractivos está en que es hábitat de múltiples especies de aves como guácharos y murciélagos, que viven en las profundidades de la cueva; así como también loros y cotorras, que se dejan observar al ingreso de la misma.

El interior de la caverna está dividido en cinco ambientes, y por su complicado terreno, solo se permiten visitas en los dos primeros. Este enigmático lugar está ubicado en el subsuelo de la turística catarata La Bella Durmiente.

Uno de sus mayores atractivos está en que es hábitat de múltiples especies de aves como guácharos y murciélagos.
Crédito: Ernesto Benavides / PromPerú.

Cueva de Palestina

El origen de esta caverna se remonta a 60 millones de años de antigüedad siendo una de las más históricas del Perú. Está ubicada en la provincia de Rioja, en la región de San Martín, y cuenta con 3500 metros de profundidad. La cueva cuenta con dos zonas bien diferenciadas: la fósil y la activa, y ambas se pueden visitar. La primera alberga cuatro espacios repletos de extrañas formaciones rocosas, mientras que en la segunda es posible la observación de aves nocturnas.

El recorrido por todo el lugar dura aproximadamente una hora y media y está bajo el mando de un guía especializado. Es perfectamente transitable y no presenta ningún tipo de riesgo, pero sí es obligatorio el uso de casco, linterna personal y botas especiales para caminar sin dificultades por las zonas húmedas. Cabe destacar que es apta para toda la familia.

El origen de esta caverna se remonta a 60 millones de años de antigüedad siendo una de las más históricas del Perú.
Crédito: PromPerú.

Cueva de Huayna Cápac

Ubicada en la región amazónica, a 45 minutos de la ciudad de Tingo María, esta caverna resalta por todo el verdor que la rodea. En su interior, formado por pequeñas cuevas de piedra caliza, se puede observar un pozo natural y una catarata subterránea cuyo sonido del agua al caer le da un toque de fantasía al lugar.

Al continuar por los oscuros túneles y a una distancia de 200 metros, también se puede visitar el llamado 'Cañón del Mantaro' cuya profundidad es de 250 metros y donde es posible observar nidos de guácharos y murciélagos.

Fuentes: El Comercio / Ciencias Nacionales / Aquicitonomas

Síguenos a través de nuestras redes sociales
Facebook | Instagram | Twitter | TikTok | YouTube