Marca Perú

Escrito por:

peru.travel

Friday, December 26, 2025

En esta página

Perú es un país multidiverso en flora, fauna y también en relación a cultura. Si bien los incas se establecieron como el orden dominante, hubo además otras expresiones previas que hasta hoy dejan un legado.

Las mismas continúan siendo una fuerza que atrae a turistas a visitar los diversos vestigios en donde se establecieron en el territorio peruano. A continuación, te mostramos las culturas más importantes que se dieron en el antiguo Perú. Descubre aquí cómo se organizaron, sus principales actividades económicas y más.

Cultura Chavín

Se da en el periodo denominado ‘formativo’ y se manifestó aproximadamente en el año 1300 a. C., y se extendió desde Tumbes hasta Nasca, incluso tomando parte de la Amazonía peruana.

Su principal punto es el Centro Ceremonial Chavín de Huántar, que se encuentra en la provincia de Huari, departamento de Áncash. El mismo tiene diversas construcciones basadas en litoescultura (piedras), entre las que destacan el Templo Antiguo, el Lanzón Monolítico, la Estela Raimondi y el Obelisco Tello.

Estas tienen representación hacia sus diversos dioses, los cuales cuentan con rasgos felinos y, asimismo, facciones de serpientes.

Su actividad principal fue la agricultura, con la utilización canales de riesgo. A su vez, siempre estaban en la búsqueda de nuevas tierras para su exploración.

Cultura Paracas

Tuvieron su establecimiento en el año 700 a. C., al sur de Pisco. Abarcó desde la zona norte de Cañete hasta Yauca, en el departamento de Arequipa. Al tener la costa al lado, fue bendecida con diversidad de productos marinos.

Esta cultura se dividió en dos fases: Cavernas y Necrópolis, todo por sus pautas en relación al entierro de sus difuntos. Varias de sus momias muestran peculiares trepanaciones craneanas, las que servían para diferenciar el status social de sus miembros.

También, son admirados por sus obras textiles debido a la finura con la que trabajaban sus tejidos. Asimismo, brillan con luz propia por sus trabajos cerámicos con la elaboración de tazas, jarros y más.

Esta cultura se dividió en dos fases: Cavernas y Necrópolis, todo por sus pautas en relación de entierro de sus difuntos.

Esta cultura se dividió en dos fases: Cavernas y Necrópolis, todo por sus pautas en relación de entierro de sus difuntos. Crédito: César Vallejos / PromPerú.

Cultura Moche

Tuvo desenvolvimiento en los valles Chicama, Moche y Virú (200 a. C.), desde el Alto Piura, pasando por la zona sur del departamento de Áncash. Entre sus principales atributos sobresale la ingeniería hidráulica, todo con la finalidad de regar sus zonas desérticas.

Para tener un control sobre su territorio y aledaños, sus guerreros fueron un factor clave dentro de su clase social, lo que se evidencian en sus cerámicas. El pueblo, en su mayoría, tenía encargos como pescadores, agricultores, arquitectos y ganaderos.

Hay que tener en cuenta que sus representaciones cerámicas en alfarería (arcilla o barro), que se distinguen por su brillo, se caracterizaban en mostrar escenas de su vida diaria.

No se puede nombrar a los Moche sin comentar sus trabajos en metalurgia y orfebrería, utilizados como decoración y en materia doméstica. Puedes conocer aún más esta cultura en el Museo Tumbas Reales de Sipán, en Lambayeque.

Representación del Señor de Sipán.

Representación del Señor de Sipán. Crédito: César Vallejos / PromPerú.

Cultura Nasca

Para revisar esta civilización, debemos llegar hasta el año 200 a. C. en la región Ica. Su principal establecimiento fue el Cahuachi, al que se le daba una función mágica-religiosa, y tuvo cuatro grupos de construcciones: Templo Escalonado, Gran Pirámide, Montículos y el Gran Templo.

Su labor primordial era la agricultura con el cultivo de maíz, algodón, frejol, lúcuma y más insumos. Ya con un rol secundario, se dio la actividad pesquera y el comercio por medio de intercambio de productos. A su vez, fueron expertos en canales de irrigación, al igual que en reservorios construidos en base a piedra.

Las famosas Líneas de Nasca fueron su máxima representación con geoglifos en el desierto -vistos desde las alturas- con diversas siluetas antropomórficas y zoomórficas (colibrí y mono, por ejemplo).

Asimismo, tuvieron trabajos en cerámica, con la producción en su mayoría de jarros con dos picos, los cuales estaban fusionados gracias a un asa puente. Allí representaban flora, fauna y hasta realizaron representaciones con formas humanas.

Cultura Inca

Fue la más grande a nivel de América Prehispánica y tuvo como eje central al Cusco. Se alzó desde el 1200 d. C., aproximadamente.

En el siglo XV con el inca Pachacútec al mando, vencieron al grupo étnico de los chancas, dando inicio a una nueva era. Se estableció desde Pasto en Colombia, hasta Tucumán y Salta en territorio argentino, abarcando incluso más de 2 millones de kilómetros cuadrados, lo que dio lugar a la formación del Tahuantinsuyo.

Adquirieron conocimientos de los pueblos conquistados y tuvieron a la agricultura como su principal actividad, así como otras tareas clave como la pesca, caza y ganadería.

Destacaron por el empleo de piedras para sus diversas edificaciones, entre las que figuran el espacio militar Ollantaytambo, la fortaleza de Sacsayhuamán y Machupicchu, este último considerado una de las siete maravillas del mundo moderno.

¿Por qué deberías explorar las culturas prehispánicas del Perú en tu viaje?

Viajar a Perú no solo significa visitar paisajes impresionantes, sino también sumergirse en la riqueza de sus culturas del antiguo Perú. Más allá de Machupicchu, en la región Cusco, o las famosas líneas de Nasca, en la región Ica, los turistas pueden descubrir la vida cotidiana, el arte y las tradiciones que marcaron la identidad de los pueblos andinos.

Por ejemplo, los Moche no solo destacaron por sus templos y cerámica, sino también por sus conocimientos en irrigación y planificación urbana. Hoy en día, los viajeros pueden recorrer las Huacas del Sol y de la Luna, en la ciudad de Trujillo, región La Libertad, donde impresionantes murales policromados narran rituales y mitos de dicha cultura.

En la costa sur, el distrito de Paracas, región Ica, ofrece experiencias únicas para quienes buscan cultura y naturaleza a la vez. Además de sus famosos desiertos y reservas marinas, los visitantes pueden apreciar los increíbles textiles, conocidos por sus colores vivos y técnicas de bordado milenarias, que hoy se exhiben en museos y talleres donde incluso se enseña su elaboración. También es posible contemplar las momias, cuidadosamente preservadas, que reflejan rituales funerarios y creencias espirituales de la época.

En el norte del país, el Monumento Arqueológico de Chavín de Huántar, en la provincia de Huari, región de Áncash, sigue siendo un punto de interés para el turismo cultural. Más allá de sus esculturas y templos, los visitantes pueden participar en recorridos guiados que explican la simbología de los dioses y la importancia de la agricultura en la vida cotidiana de esta cultura, ofreciendo una experiencia educativa y cercana a la vida prehispánica.

Explorar estas culturas prehispánicas de Perú permite a los turistas conectar con la historia de manera viva y tangible. Desde talleres de arte ancestral hasta caminatas por sitios arqueológicos, cada experiencia revela cómo los antiguos peruanos interactuaban con su entorno, su espiritualidad y sus comunidades. Sin duda, es un viaje que combina historia, aprendizaje y aventura.

Fuente: Ministerio de Cultura

Síguenos a través de nuestras redes sociales
Facebook | Twitter | Instagram | YouTube | TikTok